Una palanca para revitalizar el negocio.

El cashback es una herramienta imprescindible para activar la vinculación y las ventas. Imprescindible porque la flexibilidad del cashback encaja perfectamente con lo que hoy pide el consumidor, habituado a que la tecnología se lo haya puesto todo muy cómodo y al alcance de un movimiento de su dedo. 

Es cierto que el cashback es novedoso. Pero las teorías más sólidas del marketing nos ayudan a entender su eficacia y comprobar cómo puede ayudarnos.

  • El ciclo de vida del producto, popularizado por el Boston Consulting Group, analiza las etapas de cualquier producto desde que es lanzado al mercado hasta que desaparece. El cashback puede ayudar a extender la vida de un producto añadiendo valor percibido, dotando a la marca de mayor atractivo y aumentando la ecuación de valor a través de la reducción percibida del coste.
  • La penetración y la fidelidad (o la prueba y la repetición) son la clave de cualquier negocio en cualquier categoría. El cashback ofrece un medio muy potente y novedoso para estimular estas dos palancas, reclutando nuevos consumidores atraídos por la percepción de valor y aumentando la repetición de compra,
  • Porter ideó el clásico análisis de las 5 fuerzas de la industria para entender la competitividad de cualquier entorno comercial (rivalidad competitiva, poder de la oferta, poder de la demanda, productos sustitutivos, barreras de entrada). El cashback puede aplicarse a cualquier producto o servicio, pero la amenaza de productos sustitutivos se rebaja gracias al cashback, que permite ir más allá del típico descuento y ofrecer valor en forma de dinero, producto o experiencias.

No, el cashback no es una herramienta ajena a los modelos de negocio y marketing, sino que gracias a su flexibilidad se ha convertido en una herramienta imprescindible para aumentar nuestra base de clientes y facturación. Y además se adapta perfectamente al mundo digital que ya está aquí.