No hace falta decir que la industria promocional ha cambiado mucho en los últimos 40 años. Los descuentos y regalos han dado paso a técnicas mucho más flexibles y variadas que han transformado la ecuación del valor de maneras insospechadas.

¿Cuál ha sido el determinante de este cambio en las promociones de venta? La tecnología, especialmente internet y los teléfonos móviles. Y lo ha hecho de formas diversas:

  1. Aumentando las vías de entrada. Antes de internet había pocas formas de acceder a una promoción y de vincularse a una marca en el ámbito promocional. Por ejemplo, enviando información personal, coleccionando pruebas de compra durante un período de tiempo, o llamando a un teléfono promocional. Hoy estos métodos siguen vigentes, pero podemos acceder a una promoción enviando SMS, interactuando por Whatsapp, Twitter, Instagram o Facebook, y también accediendo a webs o enviando correos electrónicos de forma inmediata.
  2. Explotando la difusión. Las redes sociales han aumentado vertiginosamente la velocidad de difusión de noticias, eventos y promociones. Igual que se comparten noticias simplemente pulsando un botón, las promociones pueden hacerse virales rápidamente, y los consumidores pueden disfrutarlas en el sofá de su casa sin tener que ir a un punto de venta en busca de promociones. Eso supone también un problema para las empresas, pues deben estimar bien sus tasas de redención sin no quieren lesionar su cuenta de resultados.
  3. Haciéndolo todo más fácil e inmediato que nunca. Internet y los móviles han hecho más fácil que nunca acceder a una promoción. El cliente puede entrar en contacto con ella inmediatamente, no tienen que esperar a llegar a casa para llamar a Atención al Consumidor o escribir sus datos y enviarlos por correo, para volver a esperar 1 mes con el fin de saber si han ganado el concurso. Hoy en día las promociones suelen ser instantáneas y el consumidor puede saber en directo si ha ganado.
  4. Dando el poder al consumidor. Todo lo anterior ha dejado claro que las promociones son para el consumidor, y no el consumidor para las promociones. Y el consumidor lo sabe. En unos pocos años, las promociones que no sean inmediatas, cómodas, disponibles, móviles y digitales no funcionarán. Y lo más importante: el consumidor deberá poder aplicar el valor de la promoción al beneficio que él desee.
  5. Cubriendo todos los objetivos de la empresa. Captar, retener, fidelizar, rotar, vincular, construir marca, vender productos adicionales, construir un programa de lealtad… cualquier objetivo promocional puede ahora cubrirse con las nuevas técnicas promocionales. Y con un control absoluto prácticamente en tiempo real, que proporciona conocimiento total del consumidor.

¿Qué tipo de promoción ofrece todo lo anterior? Lo acertaste: el cashback. Bienvenido al nuevo mundo de las promociones del siglo XXI.