Las promociones Cashback aumentan el valor otorgando el poder al consumidor.

Seamos claros: toda promoción es una herramienta para aumentar ventas. Es cierto que podemos tener otros objetivos: construir marca, ganar notoriedad, obtener espacios de visibilidad, reforzar puntos de interrupción o incluso bloquear acciones de la competencia. Pero nuestro objetivo principal es SIEMPRE vender más. Y para eso la promoción debe aumentar la ecuación de valor relevante que percibe el consumidor.

¿Qué es la ecuación de valor? Muy sencillo: los beneficios que obtenemos por la compra, comparados con los costes que nos ocasiona. El beneficio será siempre una reducción del precio percibido, que puede venir determinada por elementos tangibles (precio, valor añadido, etc.) o intangibles (marca, diseño, etc.); los costes serán siempre los € que debemos sacar de nuestro bolsillo, incluso en forma de coste de oportunidad.

Y algo muy importante: si lo anterior no es RELEVANTE para nuestro consumidor, no funcionará. Si el valor que ofrecemos no es significativo para el consumidor, mejor no ofrecerlo porque será inútil. Por ejemplo: si regalamos un descuento de 5€ sobre un producto que cuesta 500€, no existe valor relevante para el consumidor. Por eso es muy importante conocer bien a nuestro consumidor y saber qué es importante para él. Ahí empieza todo.

Así que aumentar la ecuación de valor significa aumentar el valor percibido y reducir el coste percibido relevantes. Y ahí es donde entra la promoción; sólo será eficaz aquella promoción que:

  1. Contribuya a aumentar el valor y reducir los costes percibidos.
  2. Lo haga con valor relevante.
  3. Se ejecute de manera que el consumidor lo perciba.

Antes de hacer ninguna promoción, conoce a tu consumidor y escribe la ecuación de valor que le ofrece tu promoción. Si no eres capaz, mejor que no tires el dinero.

Y llegamos a nuestra conclusión: muchas veces lo que aporta más valor al consumidor es dejarle que sea él quien decida el valor que recibe. Eso es lo que consiguen las promociones Cashback, y por eso son el futuro: porque ponen el poder en manos del consumidor, y es él quien decide cómo va a usar el valor que le ofrecemos.